La telenovela entre pilotos y escuderías parece no tener fin, hay romances, rompimientos, reconciliaciones y aquellos idilios como el de Valentino Rossi y Yamaha factory racing.
Si bien cuando un deportista famoso anuncia su retiro es una gran noticia, sus retornos parecen ser un platillo que se disfruta con más apetito. Entre los más recordados están el de Michael Jordan a los Chicago Bulls, luego de probar suerte en el béisbol, o también el de las siete veces campeón de la F1, Michael Schumacher, tras un par de años lejos de las pistas. El más reciente es el regreso del piloto Valentino Rossi a la escudería donde ganó todo: Yamaha Factory Racing.
Y no es que el italiano haya dado por terminada su historia en la GP, sino que regresa a su casa, donde hizo una campaña enzarzada en laureles, todo lo contrario a su tiempo en Ducati, pues pasó sin pena ni gloria y perdió a un amigo tras el accidente que protagonizó y costó la vida de Marco Simoncelli.
Como una buena señal se ve que luego de tres carreras disputadas , Rossi ha llegado al podio. En Holanda fue primero, en Qatar segundo y en Alemania tercero; con el campeonato por delante se ubica en el quinto lugar y es favorito para repetir la gloria, misma que ha alcanzado nueve veces. Hoy hace equipo con su más aguerrido rival, Jorge Lorenzo en una dupla de cuidado.
Rossi es de esos personajes de la pista que hacen falta, por su nivel de competitividad, excentricidades, sus cascos, o bien porque es uno de los pocos pilotos con un doctorado pues la Universidad de Urbino, su tierra natal, le otorgó uno en Comunicación y Relaciones Públicas que le hizo acreedor del mote The Doctor.
Con su regreso a la escudería japonesa los aficionados esperan que el número 46 recobre su nivel, dé un gran espectáculo y logre un décimo campeonato mundial, algo no tan difícil de creer cuando se trata de Valentino Rossi.
