La marca italiana Aprilia defiende su corona de constructor campeón del año pasado a través de presentar motos de gran desempeño y, especialmente, alta confiabilidad.
Manteniendo una posición de privilegio en el Campeonato Mundial de Superbike, Aprilia, lleva en sus manubrios las manos de los experimentados Sylvain Guintoli, Eugene Laverty y Davide Giugliano.
El calendario de la presente temporada contempla la celebración de 15 carreras en igual número de distintos circuitos, la mayoría situados en Europa.
Esta categoría se caracteriza porque las motocicletas son una derivación directa de los vehículos de dos neumáticos, a la venta para el público. Es decir, son motos cuya estructura básica ha sido determinada para el mercado a través de la producción en línea. De hecho, una norma es tener a la venta un volumen considerable del modelo a participar.
Los cambios a las que son sometidas están regulados por la Federación Internacional de Motociclismo -FIM-, para así lograr su homologación oficial.
Desde luego, el costo de un equipo es más bajo, más viable y puede prorratearse por más de una temporada.
Como las motocicletas vistas en Superbike son muy similares a las exhibidas en las salas de ventas, las marcas aprovechan el campeonato como una forma de promoción de los modelos al alcance del público.
Además del torneo global, también hay otros campeonatos directamente relacionados, tales como: el Mundial de Motociclismo de Resistencia y los regionales de Alemania, Austria, Canadá, Chile, Estados Unidos, Francia, España, Gran Bretaña, Italia y Japón.
En nuestro país se corre en algunas categorías, como parte del Campeonato Nacional de Moto Velocidad.
