Desde su presentación en 1998, el Toyota Yaris ha sido un vehículo apreciado por su fácil manejo, economía en el consumo, confiabilidad y conveniencia comercial. Llamado Vitz, Echo y Platz en distintos mercados, en su nueva versión muestra incremento en muchos aspectos, los cuales se experimentaron en una prueba de manejo en Ciudad DE Guatemala y en el Altiplano del País.
El primer Toyota Yaris rodó por las calles a principios de 1999, y en 15 años se ha vuelto uno de los autos preferidos por varios tipos de conductores. Desde luego, un factor importante para lograrlo ha sido la evolución del modelo a través de adecuaciones de diseño, adopción de variadas transmisiones y motores de distintos desplazamientos, incluyendo una versión híbrida. En la nueva versión del Yaris Sedán se ha realizado un cambio sustancial en cuanto a carrocería, ahora con un diseño congruente con las líneas del Auris y el RAV4.
La capota con formaciones, llamada de catamarán, genera mayor resistencia torsional a la estructura y coadyuva al desempeño aerodinámico del auto, contribuyendo al menor consumo de combustible, además de mejorar el confort auditivo dentro del habitáculo.
En la urbe
El Toyota Yaris sedán entrega una conducción dinámica, suave y cómoda, en especial cuando se hacen maniobras en espacios reducidos y las requeridas al estacionarse. Su aspecto sobrio, elegante y moderno le confiere cierto nivel de señorío. Las líneas y volúmenes de esta edición concuerdan con la familia de diseño global de la marca nipona.
El maletero es amplio, con apreciados calificativos por parte de conductores cuyas vidas laborales citadinas son activas, como los visitadores médicos, vendedores profesionales y galenos, entre otros.
El auto conducido tiene caja de velocidades manual, con un embrague de suave operación, de manera que los constantes cambios no provocan molestia o cansancio, a pesar de tratarse de largas jornadas de frecuentes viajes dentro del perímetro de la ciudad.
En carretera
Si bien no se trata de un vehículo con carácter deportivo, su comportamiento es estable en rectas, al ir a velocidad media, de unos 120 km / hora. La adecuada estabilidad es producida por barras de torsión capaces de entregar control en curvas, al tomarlas a unos 90 km / hora.
Los frenos de disco en el eje frontal y los de tambor en el tren trasero trabajan coordinadamente a través de sistemas como ABS (antibloqueo), BA (asistencia al frenado) y EBD (distribución electrónica del frenado). El resultado final es una gran capacidad de desaceleración, control al volante y estabilidad en diversas condiciones.
Es pertinente hacer notar que luego de un viaje de ida y retorno a Tecpán, Chimaltenango, tanto el conductor como los pasajeros no mostraron cansancio ni fatiga corporal, lo cual es síntoma inequívoco de la buena suspensión del automóvil.
En pocas palabras
El nuevo Toyota Yaris sedán es tecnológicamente más avanzado que su antecesor, enriquecimiento en el cual no se ha comprometido la confiabilidad y características apetecibles del modelo.
Es preciso indicar que esta nueva versión es lo que se puede esperar de un Toyota y, por lo tanto, no dista de marcar la pauta al ser la referencia obligada de su segmento.
Lo que más gustó
- Amplio habitáculo.
- Suave manejo.
- Gran baúl.
- Buen sistema de entretenimiento.
- El piso plano ofrece más espacio para los pasajeros en la banqueta posterior.
- Buena economía.
Lo que agradaría
- Que el maletero tuviera apertura a distancia.
- Que la consola central tuviera más espacio, ya que algunos teléfonos celulares son difíciles de introducir y sacar de ese espacio.
